Cómo crear un ambiente relajado y distendido en la oficina

Publicado el día 05-05-2014

El buen humor es fundamental para hacer del trabajo un lugar agradable. Para ello, hay que hacer pequeños cambios estructurales, y especialmente, en uno mismo. Hay muchas cosas que podemos hacer para transformar el ambiente de la oficina en uno más relajado y entretenido. Eso sí: sin olvidarnos de que se trata de un ambiente laboral.

El ambiente de la oficina, en ocasiones, puede ponerse un tanto complicado para realizar las tareas. Y es que una oficina oscura, apagada y sin vida, no contribuye para nada al buen desempeño de sus ocupantes. Eso, sumado a que cada quien posee sus propias frustraciones y preocupaciones, hace que sea doblemente difícil lograr un ambiente laboral ameno. Pero no debemos esperar a que llegue el hada madrina ni la jefatura a solucionar esa situación: nosotros mismos podemos poner de nuestra parte para renovar el ambiente laboral.

Crea un ambiente propicio para la relajación

En primer lugar, evalúa la situación. La oficina y el ambiente de trabajo, en especial cuando es compartido, debe estar bien iluminado como primera medida. Si no posees la oportunidad de aprovechar la luz natural, pide a tus superiores que se reemplacen los tubos fluorescentes por lámparas y bombillas de bajo consumo, eligiendo las que son de 19 watts, de luz cálida. Esto le dará un tono más ameno al ambiente de la oficina.

Luego, procura un espacio de trabajo limpio y ordenado. Al hacerlo, te sentirás más a gusto en tu oficina o en tu escritorio, y a la vez motivará a tus colegas a hacer lo mismo en sus propios cubículos o ambientes.

Luego, la vida. Cada oficina debe tener elementos que recuerden a lo orgánico y móvil de la vida misma. Procura colocar plantas de interiores, de preferencia de mínimo mantenimiento. Puedes colocar plantas para compartir con tus colegas. Hasta el más reacio a la jardinería no podrá negar la positiva influencia que las especies vivas tienen en el ambiente de una oficina o cualquier trabajo.

El humor es la clave para el ambiente distendido

Finalmente, el humor. Pon de tu parte. Procura asistir al trabajo con una sonrisa. Si te falta la motivación, búscala en donde puedas. Recuerda que ese trabajo es el que te permite una estabilidad laboral y financiera. Recuerda que el trabajo dignifica, y que siempre podrías estar peor. A partir de allí, busca siempre lo positivo en tu labor, para convidar este espíritu a tus colegas. Verás que, en poco tiempo, cada quien pondrá un poco de voluntad, y la sonrisa ajena contagia: ¿por qué no dar tú el primer paso?

Además de tu sonrisa, busca formas de motivar a los demás a sonreír. Esto te dará doble beneficio: por un lado, sentirte motivador será beneficial para tu imagen personal, y además, lograrás hacer sonreír a los demás. Y este es el segundo beneficio: cuando ingresas a una habitación en la que los demás sonríen, te será muy fácil sonreír a ti. ¡Es el mejor círculo virtuoso que puedes lograr!

Busca actividades que entretengan a los demás, sin desconcentrarlos de sus labores. Elige temas de charla motivantes y entretenidos para la hora del almuerzo, o para los encuentros junto al bebedero. Lleva algún elemento llamativo para colocarlo a la vista de todo, y propiciar charlas agradables. Escribe chistes en papeles autoadhesivos y colócalos en las pantallas de tus colegas más cercanos.

Sea lo que sea que elijas hacer, siempre respeta el humor y el trabajo de los demás. Procura no interrumpir las labores, y propicia un ambiente amigable y mucho más productivo con tu buen humor.

Fuente: Oficina y Bienestar